La periferia opera como un lugar de anulación del otro, un espacio de olvido donde la tragedia es común, cotidiana y fácilmente imperceptible, lo periférico implica la invisibilidad, la negación de lo otro, como estas geografías periféricas, como estos sujetos al margen. El sedimento, desde lo fotográfico, implica lo estático; quietud en el tiempo y en el espacio, del tiempo y del espacio específico de la toma, condición de la imagen fotográfica como documento, como texto sentipensante que nos lleva a un contexto especifico; la bidimensionalidad de la fotografía, que implica soporte y mensaje al mismo tiempo (pues no hay soporte sin mensaje) debe transmitir un mensaje político, social, humanista y en mi caso periférico; en el trayecto existe el recorrido, el viaje y sus paisajes, los paisajes humanos, documentos humanos, documentos geográficos, documentos fotográficos.